Dormir es inevitable; morir, también.
Este ensayo explora el sueño y la muerte. Cómo estos dos mundos, intangibles por igual, conviven y se mezclan como fragmentos de un glitch, a la vez que se fusionan con la noche y la oscuridad. Nos adentramos en imágenes infinitas, caleidoscópicas —grotescas y etéreas—, de las que anhelamos desesperadamente despertar.
Entre literalidad y simbolismos, ensayo respuestas: ¿será que morir se siente como caer rendida al sueño?






